Reseña: Prohibido leer a Lewis Carroll de Diego Arboleda.

domingo, 19 de febrero de 2017

Prohibido leer a Lewis Carroll
Editorial:Anaya Infantil y Juvenil
Páginas:208
Precio:12,95 €
ISBN:9788467840124
Este libro narra la historia de Eugéne Chignon, una joven institutriz francesa que en 1932 viaja hasta Nueva York para cuidar de una niña, Alice, cuya desatada pasión por el mundo creado por Lewis Carroll ha provocado que sus padres le prohíban leer sus libros. La primera misión de Eugéne será evitar que Alice se entere de que Alice Liddell, la auténtica Alicia que inspiró a Lewis Carroll, ahora con ochenta años, va a visitar la ciudad para recibir un homenaje. Eugéne Chignon comprobará que las extrañas casualidades, los personajes extravagantes y las situaciones absurdas no son solo patrimonio del País de las Maravillas, sino que se encuentran a menudo en nuestro mundo y especialmente en esa casa. La comedia disparatada y los datos históricos (reales y a pesar de eso aún más disparatados) tienen cabida en esta novela, en la que el sinsentido, ese nonsense tan emblemático de Carroll, acaba teniendo mucho sentido.

Tengo un problema con las secciones de infantil de cualquier biblioteca, cada vez que entro en una salgo con seis libros (tres cogidos con mi carnet y tres con el de mi madre) porque me enamoro de las portadas. Algunas veces resulta que la portada es lo mejor que tiene el libro (cosa que también tiene su mérito) y otras te encuentras con cosas como Prohibido leer a Lewis Carroll, que es un libro igual de bonito por dentro y por fuera.

Lo empecé antes de lo que tenía pensado porque lo estaba hojeando y, bueno, el libro empieza así:

Con una presentación como esta, al menos despiertan mi curiosidad y me dieron ganas de seguir “un poquito” y ya sabemos que los “un poquito” casi siempre se convierten en “me he leído medio libro sin querer”.

Prohibido leer a Lewis Carroll empieza haciéndote reír y cualquier libro que comience de esa manera se va a ganar tu cariño muy rápido. Es una historia entretenida, en la que nunca dejan de pasar cosas (más bien, en la que la protagonista no deja de causar desastres) y transmite una sensación de calidez y familiaridad muy tierna que viene (creo yo) de que el libro está construido alrededor de Alicia en el país de las maravillas, una historia con la que casi todos hemos crecido en mayor o menor medida, y a la que se trata con mucho cariño en la novela.

Los personajes que se nos presentan son originales y extravagantes, la mayoría también son muy entrañables. La protagonista, Madmoiselle Chignon, despierta simpatía inmediatamente con su torpeza y su carácter alegre, del mismo modo que Alice y el curioso Timothy Stilt, un personaje de lo más peculiar del que te puedes esperar cualquier cosa (y al que bajo ningún concepto debes dejar cerca de tu comida).

Los personajes más secundarios también llaman la atención. El capítulo dos hace una presentación estupenda de los nobles para los que ha trabajado Eugéne Chignon y cómo reaccionan al recibir cierta noticia y no es sólo que estén perfectamente definidos con un par de detalles, es que es una de las presentaciones de personajes más graciosas que he leído en mucho tiempo y, claro, después de eso ¿cómo no vas a seguir leyendo?

Aquella mañana, cuando descubrió el anuncio durante el desayuno, la marquesa de Puntilliste apretó entusiasmada el periódico contra su pecho, sin importarle que la tinta aún fresca pudiera manchar su collar de perlas ni su vestido.
En su biblioteca, el conde de Abôlengue lo leyó con cada uno de sus siete monóculos, incluyendo el monóculo dorado que tan solo utilizaba para leer su árbol genealógico.
El barón de Àdroite lo ensartó personalmente con uno de sus floretes, reservado durante siglos solo a su familia rival, los Àgauche. Cuando se enteró, el barón de Àgauche, lejos de enfadarse, hizo enmarcar el anuncio y lo colgó en el salón de retratos familiares.
Y, sin duda, hasta el siempre serio vizconde de Analphabète se hubiera entusiasmado también con el anuncio, de haber sabido leer.

La trama es sencilla, pero está llena de situaciones en las que te pones a pensar: “A ver la que lían ahora” y siempre acompañadas por humor y narradas con un tono muy simpático y agradable. Creo que es un libro que te puede recordar a por qué te gustaba leer cuando eras pequeño.

Además de todo esto, es que el libro es una preciosidad. Creo que no sería lo que es si no tuviera esas ilustraciones, con un estilo que se une muy bien a la historia y que refuerza los momentos más graciosos o más importantes.

Si te gusta Alicia en el país de la maravillas, te lo recomiendo sin ninguna duda porque vas a encontrar un libro muy cómplice y lleno de cariño por las historias de Lewis Carroll. Si Alicia en el país de las maravillas te da un poco igual, te lo recomiendo de todas formas porque vas a encontrar un libro divertido, tierno y capaz de hacerte sonreír cuando pienses en él.

Y, además, te ayudará a diferenciar un evento excelente de uno magnífico.

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6 comentarios

  1. Hola :) Este lo tengo entre mis pendientes, que Los descazadores de especies perdidas me encanto <3

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    1. ¡Justo ese lo tengo pendiente yo!
      Gracias por pasarte, un abrazo!

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  2. Yo lo quiero para leerlo con mi niña!!

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    1. Pues me parece que es un buen libro para leer con alguien, la verdad. Seguro que disfruta mucho de él (y le van a encantar los dibujos).
      ¡Un abrazo y gracias por pasarte!

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  3. Se lo leyó una de mis alumnas y le encantó. Lo mejor el huevo, me dijo. Me has dado ganas de leerlo también!

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    1. ¡Hola!
      Pues anímate, vas a pasar un buen rato seguro. Gracias por pasarte, Blas, ¡besos!

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