Nunca me hubiera acercado a este libro de no ser porque me lo recomendaron durante meses y al final caí. Pero cómo me alegro de haber caído. El Ocho me acompañó durante unas vacaciones de verano en la playa y creo que no levanté la vista del libro los cuatro o cinco días que estuvimos allí.

La historia es especial en muchos sentidos pero el que más me gusta de todos ellos es la forma que tiene la autora de presentarla. Hay dos líneas temporales principales: una que arranca en Nueva York en 1972 y cuya protagonista es una alta ejecutiva, y otra (mucho más interesante, cabe decir) que se sitúa en los albores de la revolución francesa y narra la historia de dos monjas que deben huir de su abadía para cumplir una misión secreta.
A estas dos líneas narrativas se añaden, además, una serie de saltos al pasado, relatos y recuerdos de otros personajes que nos pueden llevar incluso a la época de los fenicios. Algunas de estas historias internas ocupan capítulos enteros y son la base del entramado de relatos, misterios y conspiraciones que conforman la novela.
Todo gira en torno a unas piezas de ajedrez escondidas durante siglos en una abadía francesa. En 1790, la madre Superiora decide desenterrarlas y esparcirlas por el mundo con el objetivo de protegerlas y evitar su robo. La leyenda cuenta que pertenecieron a Carlomagno pero nadie parece saber qué significan realmente. Valentine y Mireille, las dos jóvenes novicias, parten rumbo a París con dos de las piezas.
En el presente, Catherine, experta en ordenadores, se enfrenta a una misteriosa predicción por parte de una pitonisa en Año Nuevo. Lo que en principio no debería tener ninguna importancia, será el comienzo de una serie de sucesos que trastocarán su vida y la sumergirán de lleno en los peligros que rodean al misterioso ajedrez de Carlomagno.

En este apartado solo voy a comentar aquellos personajes que me han parecido más impresionantes, porque si detallara por qué me parecen geniales todos y cada uno de ellos no acabaría nunca. Además, casi todos los demás son un poco spoiler.
Mireille comienza siendo una joven responsable e introvertida, todo lo contrario que su prima Valentine, que está llena de energía y ganas de saltarse las reglas y además no tiene miedo de nada. Son solo unas niñas cuando emprenden su viaje y los peligros a los que se enfrentarán las harán crecer y madurar rápidamente, lo que lejos de quedar forzado les otorga una profundidad impresionante. Antes de la mitad de la novela SpoilerValentine es ejecutada por los revolucionarios y, en concreto, por Marat. Este es el hecho que marcará definitivamente a Mireille, la hará despertar como adulta y caracterizará toda su conducta durante el resto de la novela. Es uno de los personajes femeninos más fuertes que he tenido el placer de leer. SpoilerElla sola huye de Francia, cría a su hijo y encuentra el secreto del ajedrez. Ella sola. Es maravilloso, de verdad.
Valentine, sin embargo, queda un poco desdibujada a su lado. En otro caso me parecería un detalle reprochable pero en realidad está muy bien pensado, ya que su evolución es correcta hasta que Spoilermuere. Eso es lo único que la frena a seguir avanzando como personaje, y su repentina muerte deja una sensación de fragilidad que pocas veces se consigue. Es decir, incluso muerta transmite sentimientos muy intensios.
Catherine es un personaje que no me termina de convencer por varios aspectos. El primero de ellos tiene que ver con que su línea temporal es la más aburrida. Mientras que en el pasado transcurren varias décadas, en el presente son solo unos meses y eso ralentiza muchísimo la trama. Por otro lado, tienes la sensación todo el tiempo de que no sabes absolutamente nada y que todo el mundo te oculta algo aunque no sepas exactamente el qué. Esto, obviamente, también ocurre en el pasado. La diferencia es que mientras que en el pasado nos relatan la historia en el marco de la Revolución francesa (que, personalmente, me encanta), en el presente lo más interesante es la crisis del petróleo de 1973.
Además, al principio Catherine es un poco inútil porque no sabe qué está pasando a su alrededor pero de repente (cuando la trama de Mireille se agota, oh, sorpresa) pega un cambio enorme. Siempre fue inteligente, pero de buenas a primeras es capaz de dar esquinazo a matones y asesinos, y a descifrar el diario en que se narra la historia de Mireille de forma que la búsqueda del ajedrez resulte casi sencilla.
Por último, hablar de los personajes históricos que aparecen a lo largo de la novela. Puedes encontrarte con los grandes de la Revolución (Robespierre, Marat, Napoleón) pero también con multitud de personajes importante como Catalina la Grande, Voltaire o Newton. Toda su participación en la trama del ajedrez es ficticia, por supuesto, pero resulta muy curioso ver cómo se encuentran con las protagonistas de la historia y cómo consigue la autora cuadrar la leyenda del ajedrez de modo que no solo encaje con la Historia, sino que además forme parte activa de esta y se convierta en desencadenante de muchos de los hechos históricos más significativos de la época.

Otra de las cosas que admiro de la autora es el trabajo de documentación por el que ha tenido que pasar para escribir la obra. Hay tres escenarios principales: Francia, Rusia y Oriente Medio y los tres están retratados de forma brillante. Las descripciones físicas de los lugares son sugerentes y capaces de evocar todo tipo de imágenes e incluso olores o sensaciones térmicas. No he estado en ninguno de estos lugares pero estoy convencida de que si fuera a visitarlos me los encontraría tal cual se describen en el libro.
El estilo es magnífico. Simplemente magnífico. Estoy total y completamente enamorada de la forma de escribir de Katherine Neville. Como he dicho antes, es capaz de hacerte sentir lo que los personajes sienten y ven a través de unas descripciones maravillosas. Para muchos esto podría llegar a hacerse pesado, porque hay páginas y páginas de divagaciones sobre el posible significado de lo que va ocurriendo, pero yo me deleité en ellas y conseguí trasladarme dentro de la historia como hacía tiempo que no me pasaba. Además, en mi opinión, las parrafadas están alternadas con escenas de acción y diálogos interesantes con la suficiente frecuencia como para no resultar aburridas. Aunque no recomiendo la novela a aquellos que no disfruten con una narración densa.

Lectura recomendadísima para este mes de octubre, si aún estáis a tiempo de hacer una inclusión de última hora. Ahora bien, no os obsesionéis con que forme parte de una bilogía larguísima. El final del primer libro es lo suficientemente cerrado como para poder leer solo el primero y, según dice muchísima gente, la segunda parte es muy mala en comparación. Yo, desde luego, me niego a reconcer su existencia.
Espero que os haya gustado. ¿Habéis leído algo de Katherine Neville? ¿Pensáis hacerlo?
2 comentarios
Hola!yo lo leí hace ya mucho tiempo y debo confesar que fue un libro que se me atragantó. Me costó acabar de leerlo.
ResponderEliminarLas historias son muy buenas, pero tengo una tendencia a rechazar todo lo relacionado con la iglesia y la parte de las novicias me supuso un calvario. Aún así me lo acabé leyendo y me encantó las 10 últimas páginas del libro.
Pero...que no me haya gustado a mí no quiere decir que no sea un gran libro y muy recomendable 😊
me parece una mierda
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